algunas aclaraciones inútiles

12.9.05

éterea

Igual es algo obvio para los demás, pero ni por asomo creía que la felicidad absoluta podía durar tanto tiempo... a pesar de todo: de las circunstancias, de los problemillas y problemas, de las personas que me rodean; incluso a pesar de mis paranoias y miedos.
Siempre escucho eso de "no hay mal que cien años dure", o aquello otro de "después de la tormenta siempre llega la calma" y me pregunto siempre si tras la calma, tiene que llegar por obligación la tormenta... o si tras un gran "bien" en la vida, tiene que venir un gran desastre. Espero que no, porque algo muy muy muy malo tendría que pasar para poder terminar estos meses de eteridad magnífica.