algunas aclaraciones inútiles

28.9.06

l´air de rien

Un buen día llegas del trabajo y sientes que te ahogas. Subes a las alturas de tu casa en busca de aire. Abres la ventana pero eso no es suficiente. Te aúpas hasta llegar al tejado, con cuidado, haciendo caso omiso a tu torpeza habitual. Intentas respirar siguiendo un ritmo, como te enseñaban en el Conservatorio.. despacio inspiras... despacio exhalas una bocanada de aire....
El oxígeno entra en tus pulmones pero no te calma... sientes ese nudo en la garganta, ese nudo que sube desde el estómago. Y te das cuenta que esa sensación siempre acaba volviendo. Pero piensas en positivo y sabes que igual que ha venido, se irá.
Y sólo entonces te paras a mirar el cielo rojizo porque el sol ya se esconde. Y sonríes. Miras al infinito, saludas a la luna que va apareciendo tímidamente y al fin respiras con normalidad.
Logras esquivar esas malditas ganas de llorar. Otra vez.