algunas aclaraciones inútiles

18.1.13

Reciclaje

De ideas, por supuesto.

Este año, tengo varios retos en algunas clases. Hacer bien mi trabajo -enseñarles, impartir conocimientos, lograr que asimilen e integren nuevas ideas- es muy importante para mí, pero conseguir que mis alumnos representen para mí PERSONAS y no sólo entes abstractos es esencial.
Eso siempre me plantea problemas... problemas personales. Problemas conmigo misma, con ellos, con padres, con compañeros y jefes... dolores de cabeza y noches de insomnio. Pero mantengo mi filosofía porque creo que es la correcta.

Este año, tengo una pequeña con síndrome de Asperger... leve, pero evidente. El año pasado la tuve y todo salió bien, ella me aceptó, conseguí integrarla en el grupo, los chavales se portaron fenomenal ya que fueron comprensivos y la tendieron un cable. Este año, las cosas no son tan fáciles. Me parte el alma ver cómo, desde una edad temprana, va a tener que luchar por entender un mundo sin ninguna estructura para ella. Su inocencia me conmueve y me aterra. Me da pánico pensar qué será de ella si da con personas que no la protejan, que no busquen lo mejor...  He de confesar que me está costando bastante. Está mucho más distraída... absorta en sus mundos. Se obsesiona con facilidad con los temas más insospechados, canturrea ajena a los demás mientras yo explico. En los días buenos, es destacable su inteligencia, la facilidad con la que entiende lo que explico. Es triste ver cómo no capta las ironías graciosas de sus compañeras, pero me alegra que no entienda las burlas.

Tengo otra clase en la que un niño de 8 años ve pornografía en casa de su vecino de 10. He hablado con su madre, pero el daño está hecho. Esas imágenes se han grabado en su cerebro y apenas tiene oportunidad, saca el tema en la conversación. Confunde amor con sexo duro. Y ahora que tengo hijos, me resulta más duro enfrentar algo así.

Por eso, me he armado de valor y he rescatado varios libros que estudié con poca gana en la carrera, pero que ahora me parecen increíbles. Creo que es importante retomar mis ideas, refrescar los pilares, leer consejos y escuchar a profesionales de esto. Al fin y al cabo, soy una maestra... pero yo también necesito seguir aprendiendo.

No puedo dejar de ser sensible, así que tengo que fortalecerme como puedo y de la mejor manera que sé para poder ser lo que me he propuesto siempre: una persona que interactúa con personas, una persona con ganas de compartir con otras personas...