De cuentos, traducciones, clases y otros menesteres
Esa es la novedad: mi nueva actividad durante la mañana son las traducciones. De momento, biografías de héroes americanos. No muy estimulante. Para contrarrestar semejantes emociones fuertes, también tengo varios prospectos farmacéuticos veterinarios y mapas de Málaga. Bonito, ¿eh? Lo bueno, dinero extra mientras mi niño va al cole y Stella juega tranquila en el salón. Lo malo, traducir puede pasar de ser interesante a tedioso en dos líneas. Pero bueno, me alegro de ingresar algo más. Todo sea por los planes de futuro. Estoy escribiendo un cuento con Lucas y Sam. Sugerencia de mi in-law, que es el que me ha introducido en el mundo editorial. ¿Quién sabe? Aunque supongo que se quedará en agua de borrajas. Hay demasiados proyectos abiertos en mi vida ahora mismo como para poder cerrar todos y con éxito. No pressure. Es mi mantra. Mis clases por la tarde se han vuelto algo más difíciles este año. Tengo más niños y menos adolescentes; buen cambio en principio, pero las clases de los martes y jueves son desafíos a mi paciencia. Los niños son salvajes y algunos casos en concreto, complicados. Veremos si soy capaz de estimularles sin morir en el intento. No pierdo la fe; en peores me he visto. Este viernes, en La Pieza, presentación del vinilo de El Intruso. Música, amigos, arte (al menos para mí), desconexión y vuelta a mi pasión. Necesito chutes musicales para sobrevivir, qué queréis. Son muchos años con ella y estos tres años de abstinencia casi absoluta me están matando.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home